lunes, 3 de julio de 2017

Souvernirs BRMU presenta: La bibliohamaca y el chapuzón



Como cada julio, nuestro bibliobúses han iniciado su campaña de verano. Los verdaderos pioneros en eso de la BibliOkupación de espacios urbanos, ya están recorriendo playas, y prestando a diestro y siniestro a pie de chiringuito.

Que las bibliotecas no son de fiar no lo vamos a descubrir aquí, aprovechamos la relajación estival y la atención despistada de la población mientras disfruta sus vacaciones, para intentar meterles la cultura de las formas más sibilinas. Si hay un hábito irrefrenable en cualquiera que esté de vacaciones, sea en la playa, en el campo o en la montaña: es la de tumbarse a la bartola. La imagen por antonomasia para representar las vacaciones: es la de una hamaca. Y en Francia, dos estudiantes de diseño en Artes decorativas en París, han desarrollado el no va más en esto de inducir a la lectura en vacaciones: la Bibliohamaca (traducción más que libre que hemos hecho de su nombre original).


No hay más que ver  las fotos para entender en qué consiste el invento. Amandine Lagut junto con su compañera Charlotte Thon, consiguieron fabricar su prototipo gracias a una campaña de crowfunding. El verdadero diseño primigenio de Lagut y Thon, es la Cheminambule, y consiste en un puesto ambulante que se desplaza a pedales,  y con el que, en un momento, se puede montar un agradable merendero para barbacoas o parrilladas, en cualquier plaza o espacio urbano. Pero la adaptación que más nos gusta de esta idea es la Bibliambule; en vez de un puesto de venta de comidas ambulante, una biblioteca ambulante que al abrirse despliega un total de 7 hamacas en las que tumbarse relajadamente a leer.



El invento ha tenido tal acogida, que algunas ciudades ya están encargando su Bibliambule, como prolongación de sus servicios de lectura. Como explican sus artífices, era una manera de hacer llegar la lectura de una forma divertida y ágil a poblaciones que en muchas ocasiones no son muy dadas a leer.

En Murcia con las temperaturas que gozamos la mayor parte del año (excluyendo el abrasador verano), la BRMU debería plantearse sumar a su flotilla de bibliobúses, unos cuantas Bibliohamacas. Los bibliotecarios conseguiríamos unas piernas estupendas para lucir en bañador; y nuestras plazas y calles estarían de lo más divertidas y lectoras.




Tipos de bibliotecas móviles hay muchos, y de los más peregrinos (Biblioburros en Colombia, Bibliodromedarios en Mongolia, las Biciclotecas en Brasil, los Biblioisocarros en la India, etc…), pero para completar la hamaca con el chapuzón posterior, optamos por la Biblioteca flotante de Minnesota (Estados Unidos). Con horarios establecidos y préstamo de libros, en mitad del lago Silver, es posible acercarse en kayak, canoas, patines o barcas, hasta la refrescante Biblioteca flotante. Como bien especifica en su normativa: se puede ir nadando hasta la Biblioteca, pero no se aconseja por las corrientes del lago, y porque una vez allí, no se dejará subir a los nadadores. Pese a ello, si algún valiente se atreve, no hay problema: los libros llevan fundas impermeables.

Queda claro tras revisar tales inventos, que por tierra, mar o aire, las bibliotecas no cejan en su empeño por fomentar la cultura. Así pues, mezámonos relajados en la hamaca al rico son de un cálido tema, por ejemplo de Caloncho, y disfrutemos mientras tanto de una buena lectura.



lunes, 26 de junio de 2017

Souvenirs BRMU presenta: ¿Es la BRMU una biblioteca gay friendly?

El logo de la BRMU con los colores del Orgullo gay, gracias a la aplicación
 con la que Facebook permite mostrar el apoyo al colectivo LGBT


Nos incomoda, como a muchos, el uso de extranjerismos gratuitos. Pero también es cierto que determinados anglicismos han calado tanto a la hora de describir ciertos conceptos, que en ocasiones resultan muy útiles.

Por ejemplo, ese gay friendly sobre el que interrogamos en el título de este post: que no viene a ser otra cosa que la manera que se tiene para calificar a lugares, personas, políticas o instituciones que están a favor del reconocimiento de los derechos del colectivo LGBT (lesbianas, gays, bisexuales y transexuales). Si la BRMU es o no gay friendly, en cualquier caso debería ser respondido quizás por la asociación No te prives, que en nuestra Región representa al colectivo.

Y no sería ninguna cuestión superflua, si aprovechando que estamos en la semana del Orgullo gay, repasamos lo importante que las bibliotecas han sido para el colectivo a la hora de alcanzar la deseada normalización en las sociedades occidentales.

"Abraza a un homosexual", pionera iniciativa del colectivo LGBT

Nada menos que en 1971, la activista por los derechos de los gays Barbara Gittings, organizó la campaña Abraza a un homosexual (Hug a homosexual) en la convención de la ALA (Asociación de Bibliotecas Americanas) como una manera de dar visibilidad al colectivo, y reivindicar la importancia de su presencia en las bibliotecas. Con el consiguiente escándalo para muchos conservadores del sector.

Ya hablábamos en Donaciones interesadas, de cómo las asociaciones gays de Canadá efectúan grandes donaciones de fondos a las bibliotecas de su país, como una forma de sensibilizar a la ciudadanía sobre el respeto hacia sus derechos. Ese reconocimiento hacia el papel y la importancia que las bibliotecas públicas tenemos para ayudar en la concienciación sobre determinados asuntos; deja claro que los activistas del colectivo sí que han sido siempre libraries friendly.

La portada de la polémica
Pero volviendo a los Estados Unidos, todavía en 1992, una simple portada en la revista American libraries (Bibliotecas americanas) en la que aparecía una fotografía reivindicativa del colectivo, despertó tanto aplausos como críticas, por aquellos que sostenían que las bibliotecas estaban glorificando la homosexualidad.

Desde entonces, afortunadamente, se han dado muchos progresos. Ya en los ochenta (en plena irrupción del VIH) nació un tesauro para estandarizar terminología propia del colectivo, y así lograr encabezamientos "más amables" en las catalogaciones de la Biblioteca del Congreso. Hasta llegar a la Comisión del Arco Iris creada en 2010, para la elaboración de bibliografía recomendada a bibliotecas.

Global gay: cómo la revolución gay
está cambiando el mundo
Y es que está claro que cualquier colectivo que aspire a legitimar sus derechos, debe partir de un corpus teórico que le provea de argumentos. Así que un buen baremo a la hora de medir lo gay friendly o no que es una biblioteca, consiste en echar un vistazo a su catálogo.

En la Biblioteca Regional, si rastreamos en nuestros fondos, encontraremos desde obras que abordan la homosexualidad desde la sociología, la religión, la perspectiva histórica, el arte, la medicina, la psicología, la filosofía o incluso la música.

Y si indagamos por el lado de la teorías de género o las políticas queer (políticas marica o bollera: el colectivo gay ha sido maestro a la hora de invalidar al enemigo a través de la apropiación del lenguaje), contamos con los títulos más significativos de autoras como Beatriz Preciado, Judith Butler, Camille Paglia o Itziar Ziga, por mencionar sólo algunos nombres.



Pero por supuesto hay muchísimo más. Las películas, los cómics, la narrativa, hacen que el número de obras que abordan la cuestión de una manera u otra; requerirían de una búsqueda casi estantería por estantería.

Incluyendo por supuesto, libros infantiles. Títulos como Paula tiene dos mamás, Las cosas que le gustan a Fran, o el tristemente célebre Tres con Tango. Y no decimos que sea tristemente famoso porque su historia sea triste, todo lo contrario: sino por el gran número de censuras que lleva acumuladas en muchas bibliotecas.


La última, en las bibliotecas de Singapur, donde junto con otros títulos infantiles que buscan explicar a los más pequeños una realidad con la que tendrán que convivir: las autoridades han decidido destruir todos los ejemplares de la tierna historia de cómo dos pingüinos machos crían a un polluelo.

Por eso, pese a que en todos los Estados Unidos ya sea legal el matrimonio gay (algo de lo que nos podemos sentir orgullosos en nuestro país), a que el Papa Francisco haya abogado por el respeto desde la Iglesia, o a que en un país tan tradicionalista como México, se haya legalizado también la unión entre personas del mismo sexo. Mientras se siga persiguiendo y discriminando en cualquier rincón del planeta a un colectivo: las bibliotecas debemos estar presentes.

Y para poner algo de música a esta panorámica apresurada sobre la relación bibliotecas-colectivo LGBT, no necesitamos subirnos a ninguna carroza. Nada mejor que cerrar con el bellísimo tema de John Grant, Glacier. Su vídeo es el resumen perfecto de ese largo recorrido que se lleva librando desde hace décadas por algo tan básico, como es el respeto a la opción sexual de cada uno:




miércoles, 21 de diciembre de 2016

Si eres de la BRMU, que se entere el mundo























Nos han tomado la delantera, pero en esto no nos importa que nos adelanten, se trata de una carrera de fondo y queremos que corras con nosotros.


Llevamos tiempo barruntando la idea de convertir a nuestros usuarios en ¿influencers?, ¿prescriptores? (no nos gusta ninguna de las dos) de los fondos de la BRMU.

En Madrid lo hacen con la campaña Si lees, dilo. Como bien dicen en un momento en el que hasta está bien visto proclamar con orgullo que no se lee, esta campaña pretende dar el valor suficiente a los que llevan la contraria para que a través del hashtag #Yosíqueleo declaren públicamente su afición, tal cual como un alcohólico en una reunión de terapia. La diferencia es que no se trata de dejarlo, sino de convencer a otros de lo bueno que resulta.

La campaña de Si lees, dilo tiene el objetivo de extenderse por todo el país, así que es de esperar que Murcia no sea una excepción; pero por si acaso nosotros vamos adelantando trabajo.

Más de una vez hemos insistido en que la biblioteca del siglo XXI es el único centro cultural en el que es posible encontrar de todo, para todos. Los museos se especializan en su materia correspondiente, las filmotecas en el cine, los teatros en espectáculos en vivo. Pero, ¿cuál es el centro cultural que tiene capacidad para dar a cabida a todo (libros, películas, música, arte y hasta espectáculos en vivo)?: pues está claro que las bibliotecas.


Usuarios ilustres de la BRMU en un homenaje a nuestro antiguo carné




Ya contamos con algún que otro seguidor que nos está ayudando mucho con esta labor de fomento de los fondos, actividades, y diversos proyectos que ponemos en funcionamiento; pero queremos más, muchos más. Sabemos que no es fácil, que igual da pereza, que uno se olvida por mucha buena voluntad que se tenga. Y es que sin ningún incentivo la cosa no es lo mismo.


El blog de la Biblioteca Bellvitge (Hospitalet de Llobegrat)
lo llevan los propios lectores que recomiendan fondos de la biblioteca



A lo que vamos, a aquellos internautas que quieran compartir sus gustos de lectura, cine, música, cómics de los cuales se proveen en la BRMU, les vamos a dar un trato preferente. Pero cuidado, que nadie se ponga en guardia tachándonos de clasistas, no podemos hablar de socios VIP, porque para nosotros todos nuestros usuarios son VIP: estamos hablando de agradecer de manera práctica a aquellos fans de la BRMU (que los tenemos) que quieran "infectar" al resto con sus gustos, elecciones, recomendaciones o decepciones a través de las redes.






Si eres de la BRMU, que se entere el mundo. Podría ser un eslogan, mucho mejor que Si eres de la BRMU, sal del armario, que con lo políticamente correcto que está el ambiente enseguida alguien se te molesta. El caso es que queremos agradecer a quienes nos ayudan a publicitar todo lo que tenemos de bueno, y por eso hemos creado un carné especial.

Con este carné nuestros presciptores (no nos gusta la palabra, pero "recomendadores" aún queda peor, y no digamos ya "voceros") tendrán más superpoderes aparte de los que da de por sí la cultura. Mayor número de documentos a retirar en préstamo, más plazo para devolución, y otros beneficios por colaborar en la difusión de la cultura. Es un primer paso para llegar a crear un carné especial que valore a nuestros más fieles seguidores, y en el que vayamos añadiendo más beneficios en el futuro.

¿Te animas a colaborar con nosotros? Es tan simple como hacer fotos de lo que te llevas en préstamo y compartirlo en Twitter o Facebook añadiendo @brmu; o comentar las actividades a las que has asistido o estas interesado. Queremos crear una comunidad virtual aún más grande que la que tenemos, y que tú amplíes tus contactos en el mundo digital. Pero, eso sí,  ahorrándote trolls y pelmazos digitales gracias a que el punto de unión entre todos serán vuestras inquietudes culturales.

En definitiva queremos que vivas la BRMU, en vivo o en digital, pero siempre intensamente.





lunes, 5 de diciembre de 2016

Cómics con aura

Hace ya un año de Bibliofrki, y ya parece que hace un siglo
de tanto como lo echamos de menos


Facebook no ha parado de recordarnos durante esta semana que hace un año que celebramos Bibliofriki. Confiamos que en 2017 podamos volver a programar una nueva edición, pero mientras tanto nos vamos entreteniendo con la reciente remodelación de la Comiteca que aún guarda varias sorpresas en la manga (manga de vestir, que no de cómic).

Pero nuestra antena friki nunca descansa. La última noticia que une el universo Bibliofriki con las últimas tecnologías son la gama de juguetes tecnológicos que han desarrollado entre Disney y la compañía Sphero. Desde el pasado 30 de septiembre están en el mercado las pulseras denominadas Force Band, con las que es posible controlar mentalmente, cual caballero Jedi, diferentes objetos.

Force Band, la pulsera que 
te da la Fuerza


Desde el redondo robot de la última entrega de la saga, BB-8 hasta espadas láser; pero la mejor adaptación práctica del poder de la Fuerza ha sido el hecho de adaptarlo al hogar. De esta forma cual Obi Wan Kenobi, o Lord Darth Vader (según nos posicionemos a un lado u otro de la Fuerza) es posible controlar pequeños electrodomésticos caseros, e incluso abrir las puertas sin ni siquiera rozar el pomo. Todo ello es gracias a la tecnología IFTTT que transforma a las pulseras hasta ahora ideadas para hacer el friki, en auténticos mandos a distancia con los que controlar dispositivos mediantes gestos.




I am your father, el documental friki sobre
el actor bajo la máscara de Darth Vader

 ¿Quién cuando ha sido crío no ha soñado con algo así? Pero los bibliotecarios sin ser precisamente críos (al menos físicamente, mentalmente ya es otra cosa) nos encantaría contar con ello en nuestro trabajo diario. ¿No habrá forma de incorporar la susodicha tecnología en los libros para que así los pudiéramos colocar a través de la Fuerza? Existe el RFID (la radiofrecuencia) con la cual se supone que cuando lo tengamos todo activo, la mayoría de nuestras colecciones ya están radiofrecuenciadas: podremos detectar si un documento está mal colocado. Pero no, lo que queremos es magia, como la de Mary Poppins de los niños recogiendo la habitación, o la Bruja novata dándole vida a las armaduras en la batalla final. En fin, ¡cuánto daño ha hecho el cine, la televisión y los cómics!

En la relanzada Comicteca de la BRMU por supuesto tenemos todos los cómics de Star wars (o pocos faltan) pero aún nos queda por practicar y controlar algo más la Fuerza. Por eso de momento nos quedamos con algo más cercano, pero no por ello menos alucinante. Estamos experimentando con la realidad aumentada para añadir"valor añadido" a algunos comics, y que la visita a la Comicteca vaya acompañada de algo más que el placer de leer las viñetas.


El Little Nemo que da la bienvenida a todo al que se acerca a nuestra Comicteca


Si quien da la bienvenida a la misma es la edición facsímil en gran tamaño de Little Nemo (expuesta en un atril) resulta oportuno que algunos cómics lleven a ese mundo de los sueños incluso antes de abrirlos. ¿Tendrían en mente los creadores de la aplicación de realidad aumentada, Aurasma, el concepto de aura de la obra artística que desarrolló Walter Benjamin?

Según el filósofo alemán la obra artística perdía su aura ante el empuje de la técnica y la reproducción en serie que inventos como el cine o las grabaciones sonoras (o sin ir más lejos la industria del cómic) impusieron a principios del siglo XX. De este modo la creación artística llegaba a las masas a costa de perder su carácter de experiencia única y exclusiva; de extraviar por el camino de su reproductibilidad técnica todo el ritual que la hacía única. Y esto lo decía a principios del siglo pasado, ¿qué diría hoy día cuando los conceptos de original y copia han perdido todo el sentido?

Pues bien, sería toda una blasfemia decir que el aura que a partir de ahora van a llevar algunos cómics de nuestra Comicteca, gracias a la realidad aumentada: suponga una recuperación de ese aura al que se refería Benjamín, pero lo que no resulta nada osado es decir que simplemente seguimos el signo de los tiempos.



En breve, descargándose la app gratuíta de realidad aumentada Aurasma, cualquiera que tenga un smartphone podrá descubrir los secretos que guardan algunos cómics selectos de nuestra Comicteca con sólo enfocar sus portadas.

Manténgase atentos a sus viñetas/pantallas, en breve la Fuerza del noveno arte se verá ampliada en sus pantallas móviles. Mientras tanto para ir abriendo boca, hemos "enriquecido" el delicioso cómic Una chica Dior con nuestra Pasarela BRMU, y aquí está la prueba:







Nota. Si quieres probarlo sin esperar más puedes hacerlo aquí mismo en el blog. Puedes bajarte la aplicación Aurasma (en Google Play) no hace falta registrarse. Localizas la cuenta comictecabrmu y te haces seguidor, y una vez hecho: enfoca con la pantalla de tu móvil la portada del ejemplar de Una chica Dior que tenemos en nuestra Comicteca, y aparece debajo. La primera experiencia de realidad aumentada de la BRMU surgirá en la pantalla de tu móvil.





lunes, 21 de noviembre de 2016

El camino al infierno está pavimentado de buenos libros


El actor y modelo Huang Xiaoming promocionando el bookcrossing en el metro de Beijing:
¿interés por la cultura o postureo máximo?



Uno (y quien dice uno dice todos los implicados en el asunto) se devana los sesos intentando promocionar la lectura, romper las barreras para hacer que los libros lleguen a sus lectores, ingeniando campañas y acciones para que no se diga que no se lee. Y luego va la realidad y te desbarata los planes.

Es lo que les acaba de pasar a una sociedad afincada en Beijing que en un intento por promocionar la lectura han querido emular la iniciativa de la actriz Emma Watson. Hace unas semanas se hacía viral (¿hay algo que no sea viral en estos días?, bueno sí lo de siempre: el pensamiento inteligente) la noticia de que la que fuera protagonista femenina de las aventuras de Harry Potter había diseminado libros por estaciones de metro de Londres en un bookcrossing que las bibliotecas llevamos practicando desde hace mucho, pero que algunos medios parecieron descubrir por primera vez con esta noticia. En fin, ponga a un famoso en su vida.


Emma Watson de incógnito en el metro de Londres


Xu Jinglei, otra de las celebridades
chinas que han promocionado la
campaña

Pero a lo que íbamos. The Fair, que así se llama la sociedad, repartió libros en los asientos de los vagones de metro de la capital china esperando que los viajeros disfrutasen de las lecturas que encontraban camino de sus destinos. Concretamente más de 10.000 libros distribuidos en el metro, en paradas de taxis y aeropuertos de las ciudades de Biejing, Shanghai y Guangzhou. Estrellas chinas como el actor y modelo Huang Xiaoming o la también actriz y directora de cine Xu Jinglei apoyaron con su imagen la campaña; las principales editoriales del país se sumaron al proyecto: pero tras tanto esfuerzo los resultados no han terminado siendo los deseados.

¿Cuál ha sido el fallo?: que los viajeros entendían al ver los libros sobre los asientos que se trataba de propiedades de otros viajeros que reservaban plaza en los vagones, con lo cual no se atrevieron a sentarse, ni mucho menos a cogerlos para leer. Las protestas no tardaron en darse, y muchos libros terminaron apilados junto a las papeleras de las estaciones.

Déjame en paz, la exitosa novela del
"enfant terrible" de la literatura china
Murong Xuecun

A nosotros nos recuerda mucho a lo que pasa en nuestras salas en épocas de exámenes. El despliegue
insolidario de apuntes, libros y demás objetos ocupando plazas vacías que nos proporciona no pocos quebraderos de cabeza a los bibliotecarios. Pero volviendo a lo que nos ocupa, una pena que en la que se está postulando como primera potencia mundial del XXI una campaña masiva a favor de la lectura tenga resultados tan poco alentadores. Como ha declarado el escritor chino Murong Xuecun, sus compatriotas están inmersos en una economía de mercado salvaje en la que la lectura no cotiza precisamente al alza entre sus intereses. El placer de la lectura no parece figurar entre sus intereses más inmediatos.

Tras el triunfo de Trump, el Brexit y el auge de los populismos, sólo faltaba el desinterés por la lectura de los habitantes del nuevo imperio para terminar de confirmar el estatus de profetas de Golpes Bajos con sus malos tiempos para la lírica. 

Imagen del gran ojo que protagonizará la fachada de la biblioteca de Tiajin
(mientras que no sea el ojo del Gran Hermano todo irá bien)



Pero no caigamos en el derrotismo, puede que la campaña de bookcrossing haya fallado, pero otras noticias procedentes del país asiático. En la ciudad china de Tiajin se va a construir una gran biblioteca de 34.200 metros cuadrados cuya fachada simulará un enorme ojo, los libros se ordenarán en estanterías adaptadas en forma de terrazas que simularán el aspecto de un paisaje topográfico; y en el centro del espacio un auditorio que dará una visión de 360º de la construcción. Según los arquitectos holandeses encargados de su diseño se trata de crear un espacio social orgánico. Así que después de todo puede que la campaña en el metro haya fallado, pero la lectura y las bibliotecas no tengan la batalla perdida en el que puede convertirse en el nuevo imperio mundial. 



Vista del interior de la gran biblioteca que se inaugurará en 2017


Desde luego si aplicaran la misma disciplina y dedicación que los jóvenes de la escuela de lucha para niños Shaolin Tagou que aparecen en el último vídeo de Genera8tion con M.I.A.: no cabe duda de que el futuro pintaría un poco menos negro. Tal vez si fuera con libros el imperialismo chino conseguiría resultar algo más amable a la hora de colonizarnos. Pero vamos a callarnos ya; que una vez más estamos pavimentando el camino hacia el infierno de buenas intenciones.